El mundo musical

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lunes, 30 de enero de 2012

Cada uno da lo que posee...





 Esta es una corta historia en la que hay mucho que aprender. A mi me resultó preciosa al leerla y espero que os guste:
 Cada uno da lo que posee...

Una persona perversa resuelve hacer un presente a una persona pobre por su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.

 
En presencia de todos, manda entregar el presente, que es recibido con alegría por el agasajado.

Gentilmente, el agasajado agradece y pide que lo espere un instante, ya que le gustaría poder retribuir la gentileza.

Tira la basura, lava la bandeja, la cubre de flores, y la devuelve con un papel, donde dice:
Así que, no te entristezcas con la actitud de algunas personas;

No pierdas tu serenidad.

Domina tus reacciones emotivas.

Sé dueño de ti mismo.

No arrojes leña en el fuego de tu aborrecimiento.

No pierdas tu calma.

Piensa antes de hablar y no cedas a tu impulsividad.

"Guardar resentimientos es como tomar veneno y esperar que otra persona muera".

 Feliz semana!

 Maria Jesus

domingo, 1 de enero de 2012

El Pequeño Pez


"Usted perdone", le dijo un pez a otro, "es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscando por todas partes, sin resultado".
"El Océano", respondió el viejo pez, "es donde estás ahora mismo". "
¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano", replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte. 
                                                                         ***

Se acercó al Maestro, vestido con ropas sannyasi y hablando el lenguaje de los sannyasi: "He estado buscando a Dios durante años. Dejé mi casa y he estado buscándolo en todas las partes donde El mismo ha dicho que está: en lo alto de los montes, en el centro del desierto, en el silencio de los monasterios y en las chozas de los pobres".
"¿Y lo has encontrado'", le preguntó el Maestro.
"Sería un engreído y un mentiroso si dijera que sí. NO; no lo he encontrado. ¿Y tú?"
¿Qué podía responderle el Maestro? El sol poniente inundaba la habitación con sus rayos de luz dorada. Centenares de gorriones gorjeaban felices en el exterior, sobre las ramas de una higuera cercana. A lo lejos podía oírse el peculiar ruido de la carretera. Un mosquito zumbaba cerca de su oreja, avisando que estaba a punto de atacar... Y sin embargo aquel buen hombre podía sentarse allí y decir que no había encontrado a Dios, que aún estaba buscándolo.
Al cabo de un rato, decepcionado, salió de la habitación del Maestro y se fue a buscar a otra parte.
* * *
Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo

-Anthony de Mello-
Deseo para todos que este año podamos estar tranquilos, que podamos abrir nuestros ojos y no sólo mirar, si no ver... Un besote.